12 diciembre 2010

NOSTALGIA



Durante la semana posterior a nuestro encuentro, compartimos camino y confidencias. Me contó que su vida había sido dura, y había tenido que aprender a la fuerza a defenderse de los reveses de la vida. Era, al igual que yo, un caminante solitario. Aseguraba que ya nadie podría hacerle daño, pues su corazón se había endurecido en el trayecto. Las corazas que nos vamos vistiendo a lo largo de la vida, tienen su lado bueno y su lado malo: te evitan el sufrimiento, pero cada vez limitan mas tus sentidos. A pesar de eso, nos encontrábamos a gusto conversando...Al menos eso pensé yo.

Sin embargo, un día desapareció.

No se cual fué la razón...He analizado cada gesto, cada frase que dije durante aquellos días, por si hubiera algo que pudiera haberlo molestado. Me he repetido en numerosas ocasiones, que todo estaba en orden, pero hay veces que mi corazón llora, pues lamenta profundamente esa pérdida, de la cual no se si soy culpable. No soportaría la idea de haberle herido de alguna forma.

Mi caminar vuelve a ser solitario, y ahora más que nunca, añoro la cercanía de aquellos dias.

Mi caballero andante, mi angel vengador, como dice el poema sobre Itaca, que tu camino sea largo y rico en aventuras y conocimiento. 

Allá donde estés, siempre te recordaré