27 septiembre 2010

LOST WORD



Pronto supe que las advertencias del espejo no eran en vano. Después de muchos días y noches recorriendo sendas intransitadas sin encontrar ningún rastro de civilización, llegué a un paraje que en otro tiempo habría sido hermoso. Ahora la desolación era palpable en todos sus rincones y a simple vista se apreciaba que algo perverso  habitaba allí.









Mi corazón se encogió ante la sombra de un vago recuerdo: una estancia oscura y húmeda…cadenas…el olor del miedo y la impotencia… 



Temíendo el ataque de algo desconocido, puse mis sentidos en alerta. Debía estar preparada para luchar en caso necesario, algo que por otra parte, era contrario a mi naturaleza y deseé tener cerca a alguien con quien compartir mis temores. Sin poder soportar por más tiempo aquella atmósfera opresiva, salí apresuradamente del interior de aquellas ruinas y corrí hasta que quedaron lo suficientemente alejadas como para sentirme a salvo.




Una vez en el exterior y ya más serena, mi mente se detuvo por un instante en el recuerdo de aquella visión lejana en el tiempo...¿Cómo había logrado huir de aquella prisión? ¿Porqué había sido retenida en contra de mi voluntad? ¿Cuánto tiempo hacía de aquello? ¿Había alguien más allí...alguien que me liberó de las cadenas?. Eran preguntas sin respuesta, pero al menos ahora tenía más claro un retazo de mi vida. Seguiría mi viaje, y estaba segura de que poco a poco lograría recordar.


 Lost World

14 septiembre 2010

ITACA




Cuando partas hacia Itaca
pide que tu camino sea largo
y rico en aventuras y conocimiento.
A Lestrigones, Cíclopes
y furioso Poseidón no temas,
en tu camino no los encontrarás
mientras en alto mantengas tu pensamiento,
mientras una extraña sensación
invada tu espíritu y tu cuerpo.
A Lestrigones, Cíclopes
y fiero Poseidón no encontrarás
si no los llevas en tu alma,
si no es tu alma que ante ti los pone.
Pide que tu camino sea largo.
Que muchas mañanas de verano hayan en tu ruta
cuando con placer, con alegría
arribes a puertos nunca vistos.
Detente en los mercados fenicios
para comprar finos objetos:
madreperla y coral, ámbar y ébano,
sensuales perfumes, -tantos como puedas-
y visita numerosas ciudades egipcias
para aprender de sus sabios.
Lleva a Itaca siempre en tu pensamiento,
llegar a ella es tu destino.
No apresures el viaje,
mejor que dure muchos años
y viejo seas cuando a ella llegues,
rico con lo que has ganado en el camino
sin esperar que Itaca te recompense.
A Itaca debes el maravilloso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino
y ahora nada tiene para ofrecerte.
Si pobre la encuentras, Itaca no te engañó.
Hoy que eres sabio, y en experiencias rico,
comprendes qué significan las Itacas.
Konstantinos Kavafis
(1863-1933), poeta griego.


Empress & Hierophant