Pronto supe que las advertencias del espejo no eran en vano. Después de muchos días y noches recorriendo sendas intransitadas sin encontrar ningún rastro de civilización, llegué a un paraje que en otro tiempo habría sido hermoso. Ahora la desolación era palpable en todos sus rincones y a simple vista se apreciaba que algo perverso habitaba allí.
Mi corazón se encogió ante la sombra de un vago recuerdo: una estancia oscura y húmeda…cadenas…el olor del miedo y la impotencia…
Temíendo el ataque de algo desconocido, puse mis sentidos en alerta. Debía estar preparada para luchar en caso necesario, algo que por otra parte, era contrario a mi naturaleza y deseé tener cerca a alguien con quien compartir mis temores. Sin poder soportar por más tiempo aquella atmósfera opresiva, salí apresuradamente del interior de aquellas ruinas y corrí hasta que quedaron lo suficientemente alejadas como para sentirme a salvo.
Una vez en el exterior y ya más serena, mi mente se detuvo por un instante en el recuerdo de aquella visión lejana en el tiempo...¿Cómo había logrado huir de aquella prisión? ¿Porqué había sido retenida en contra de mi voluntad? ¿Cuánto tiempo hacía de aquello? ¿Había alguien más allí...alguien que me liberó de las cadenas?. Eran preguntas sin respuesta, pero al menos ahora tenía más claro un retazo de mi vida. Seguiría mi viaje, y estaba segura de que poco a poco lograría recordar.
Lost World
Lost World







